Mostrando entradas con la etiqueta URUGUAY. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta URUGUAY. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de agosto de 2009

por fin, la conocí, mi ídola uruguaya

me llevaron al lugar de reunión de todos los cool montevideanos...
la rambla
efectivamente, un lugar donde mirar y ser mirado,
algo así como la calle Argumosa pero en versión más inn

Allí fuimos con las chiquilinas

Y antes habíamos estado en una fiesta con dj de urbana,
la radio donde trabaja nacchu,
donde jugué al pinbal
y a los dardos
y me pusieron un sello
http://www.urbana.com.uy/

no sin antes degustar un espléndido chivito donde Marcos,
(menos mal, que ya pensaba que me iba a volver sin degustar el plato nacional...)



*el nuestro no tenía huevo frito, hago esta importante aclaración porque es un tema importante éste.


pues allí estábamos,
en ese lugar,
la ronda,
rodeados de personas importantes entre las que nosotras nos encontrábamos,
porque se encontraron las chiquilinas con un montón de gente
y de repente apareció ella.
Al principio no la distinguí.
Andaba fijándome en la ropa y en la manera de actuar de las personas
(qué tonel)
y entonces vi una diadema espléndida,
y entonces, Mari me dijo,
es Paola Dalto...
¿qué?
ésa era Paola Dalto...tan bajita....
mi ídola uruguaya...
pues es bajita...
me fijé en su diadema rosa con floripondio como la mía,
(aunque la mía era un lazo blanco y negro, más elegante)
alguna vez ¿llegaré a parecerme a ella?
he pensado intentar cuando vuelva ser dj,
tal vez no me fuera mal...



¡Maravillosa noche repleta de!

viernes, 14 de agosto de 2009

Llegaron

Qué extraño es a veces el mundo que reúne a personas de diferentes lugares en un mismo espacio geográfico, a su antojo.

Re-presentaciones "ella es amiga de una amiga que" , "y ellos son conocidos de", "viven en y se conocen de", "conocen a", "tú eres", "y conoces a", "vivías con"...

De repente hablaba con naturalidad de Torrent de l'Olla
que queda a miles de kilómetros
y más de un año de distancia
... recuerdos de aquella casita linda y querida...

Días apacibles, perentorios, de muchas risas y alegría
de verlos y conocerlos.

Qué extraño es a veces el mundo que reúne a personas de diferentes lugares en un mismo espacio geográfico.





de milongas, chacareras y candombe

De conciertos por Montevideo

"Regaré las plantas de mi jardín japonés"
(Jardín japonés)



La Dulce
http://www.ladulce.net/

"Voy a andar lo que viene después"
(Lo que viene después)



Ana Prada

Más cantantes uruguayos descubiertos últimamente:
Rubén Rada
Jorge Drexler
Fernando Cabrera

Baires

Pues allí que nos fuimos.
En buquebus,
un ratito en bus y otro en buque
(que viene a ser)

Está a la otra orilla de Montevideo.
Y es otra ciudad completamente diferente.

A esa ciudad que parece infinita,
que es inmensa,
y por la que corre mucha gente.

Ciudad de contrastes,
ritmo frenético a la parisien,
recuerdos a esta ciudad y también
a la mía en alguna medida,
una Europa en el Sur de América,
calzadas arregladas,
coches locos,
deliverys
(lugares a los que llamas y te llevan la comida a casa,
hecha o por hacer, como pasta, por ejemplo)
vida de día,
intensa,
vida de noche,
taxis negros y amarillos
(es Barcelona y también Montevideo)
ciudad inmensa,
grandes rascacielos,
allí microsoft,
allí ibm,
gente ruidosa,
sonidos,
olores en el metro,
colores en la ropa,
modernos y fashion,
faltan monedas (para el colectivo)
banderas,
antenas,
cables,
luces por todas partes,
non stop,
abierto las 24 horas.
Perdí el móvil,
compré libros,
papeles,
cuadernos,
comí pasta,
tomé cerveza,
fui a un concierto de funky,
anduve,
estuve en Palermo
y en San Telmo,
café en el Ideal (fue y ya no es),
anduve más,
estuve en la feria,
vi la Plaza de Mayo,
café en la Biela (como las señoras),
la casa rosada,
me subí en varios colectivos,
pizza en los intocables (gracias, Paula),
en el metro,
qué de canciones sobre esta ciudad,
un cementerio de gente famosa desconocida,
vi las consecuencias de la gripe aviar,
más librerías,
vi bailar tango en la calle,
la papelería Palermo,
un pan relleno en la feria de la Recoleta,
compré un par de diademas fashion,
sorrentinos con Tati
(por fin conocí a Joselo),
un albergue con charm,
chapas,
fui al jardín japonés,
alejandra pizarnik,
julio Cortázar,
Sbaraglia,
Cecilia y Fito,
no los vi a ninguno,
tampoco la Boca,
ni el aeropuerto...
ni el barrio periférico,
ni puerto madero...

menos mal que quedaron lugares para volver...

4 días bien aprovechados


cartel de vuelta al cole en el subte
(han estado un mes de vacaciones por la gripe, lo más
increíble es que había en la entrada del metro alcohol en gel dentro de un
expendedor tipo los de "losjabonesdelosbañosqueledasflusflus")


Cristina y Nicci en el Jardín Japonés
jardín que intenta ser un reducto de paz


una calle del centro


los tres viajantes
(echamos de menos a Telma)

martes, 4 de agosto de 2009

en mi vida, en lo malo, pero también en lo bueno




A veces pensamos que el sufrimiento no va a pasar.

En medio de un nubarrón, donde todo es oscuro y gris,
vemos la imposibilidad de salir adelante.

La vida se tuerce, te impide,
te impides.
Te sientes frágil.
Y hay tanto dolor.
A cada paso,
a veces es cada vez más difícil.
Una cuesta arriba.

Menos mal que tenemos amigos,
soy una persona muy afortunada
por tenerlos tan bien escogidos,
son los que siempre están
no nos pueden quitar el dolor
aunque quieran
pero están ahí
y nos sufren
y sufren con nosotros

porque la vida ya te empuja...
te sentirás perdida y sola,
tal vez querrás no haber nacido,
pero ya verás, como a pesar de los pesares,
tendrás amigos, tendrás amor...

lloraba tanto con aquella canción

aprender que es inevitable sufrir

la vida no consiste en no sentir dolor
en no tener miedo
porque el dolor siempre va a estar
efectivamente
y no se puede evitar
lo que hay que hacer es pues,
ser valiente

nunca digas no puedo más y aquí me quedo

la vida es bella,

tú verás,

cómo a pesar de los pesares,
tendrás amigos,
tendrás amor...

me alegro de haber vivido
de haber elegido vivir
de estar ahora escribiendo esto
sonriendo desde el otro lado del océano
acompañando ahora
diciendo gracias

un día
te despiertas
envuelta en una nube
sedosa, tierna, dulce,
rosa en un atardecer amarillento,
sincera y sencilla
echando de menos no sólo el calor
de una ciudad y su gente
sino unas manos y un cuerpo
y a un gato

y sonríes
con una sonrisa tonta que conoces
y sonríes más
y se te revuelve el estómago
y lo tiras todo
y te sorprendes,
y piensas para ti, no puede ser,
pero, por supuesto, sabes que es.

a pesar de los pesares
tendrás

no sé decir nada más,
gracias,

comprende
aun estoy en el camino...

(flotando en una nube)

domingo, 2 de agosto de 2009

El cerro y los niños II

Primer día con los niños de APEX,
sábados de 14:30 a 17.

Llegamos y estaban ya allí.

Eran 6: Bruno (el negro), Bruno, Michael (que se pronuncia Mikaol), Fede y Cati. 13 años y un enanito de 10, Nico.

Todos llevaban un gorro puesto.
Gorros que habían hecho con balones de fútbol, papel de periódico y pintura.
Me mostraron cómo se hacían.
Sonreían.
Y hacían tonterías.
Jugaban entre ellos.

Solos empezaron a hacer improvisaciones jugando.
En un juego que se convirtió en clase.
Primero, intercambiándose los sombreros, unos a otros.
Luego, representando a un gran magnate.
Guiados por Lolo, fueron haciendo una escena.

¿Vergüenza?
No, aquí no existía eso.
Vergüenza ninguna.
Risas y más risas.
Tontería tras tontería.
A cada paso, nos iban sorprendiendo más y más.
Tontunos.
Teatreros.

Ellos solos , ellos solos
guiaron el juego, improvisaron, crearon, se concentraron,
pensaron lo que querían hacer, lo hicieron.
Siempre jugando y sonriendo.

Amigos, compinches,
cuidan los unos de los otros,
se nota,
se ríen unos con otros,
son un grupo.

Por último,
jugando al fútbol,
por supuesto, Cristina: ¿puedo jugar?
jugó,
metió goles...
mirando la escena desde fuera,
pensé lo que une ese deporte,
tan tonto,
una pelota y a correr.

Jugué y me hice compinche de Cati,
con la que no había conseguido intercambiar palabra,
juntas metimos un gol,
yo le pasé la bola que ella metió en la golera,
y desde entonces nos mirábamos de otra manera.

Ahora va a resultar que me gusta el fútbol...

¡Teatreros hasta el próximo sábado!
(esos sí, ¡Cómo me gustan los niños de Lolo!)

jueves, 30 de julio de 2009

nicci en el facebook

Se me ha olvidado informaros del grupo que nicci ha abierto en el facebook, que me dijo que os lo contara. Es éste, os lo paso:

http://www.facebook.com/group.php?gid=113187584338&ref=nf

Creo que ha colgado fotos.

Un beso

¿Será del chancho?

Definitivamente me he puesto enferma. Ayer ya lo presentía, pero hoy es definitiva.
Mi pregunta es: ¿será del chancho?
Espero que no, porque qué complicación...

Hoy hemos estado en el cerro con los niños.
Ha sido muy divertida la clase porque hemos llevado música y sombrero. El tema central dela clase era trabajar con los sentimientos. Giselle ha hecho algunas cosas buenísimas. Walkiria, a la que hemos recogido por el camino yendo hacia la escuela, estaba intrigada sobre eso de que cómo era posible de que si yo era maestra con quién estaban mis alumnos; después, la he dejado todavía más preocupada cuando le he dicho que era verano en España (me han dado ganas de deicrle, yo pienso lo mismo... no entiendo nada de este frío en agosto) Qué bien me ha sentado cuando conseguíamos ocupar todo el espacio mientras andábamos. Y en la ronda, uno de los chiquilines, Allan, se ha puesto a bailar a lo Michael Jackson y ha sido genial. Por supuesto no han faltado los que no han querido salir, las peleas, los agarrones, las verguenzas y lo peor de todo...los me aburro...¿¿?? ¿me aburro?

¿Cómo te puedes aburrir en una clase donde estás de pie?
Aunque sólo sea por eso, ya no te aburres...¿no?
Pues no, se aburren.
Y pienso en lo que dicen.
Porque es verdad.
Lo dicen de verdad, lo sienten así.

Pienso en ellos.
en mí.
en ellos.
en mí de pequeña.
en ellos.
en mí como maestra.
en ellos.

Es un poco mezcla de todo.

Pienso en mis clases:
Soy una persona aburrida,
definitvamente.
No tengo chiste, ni gracia alguna.
No me enfado, no grito, no monto en cólera.
No soy divertidísima de la muerte.
A repensar y reflexionar.

El punto está en cómo encontrar la manera de hacer que no se aburran pero al mismo tiempo intentar que se concentren...

De todas maneras, siento que me están mal acostumbrando
(a ver cómo vuelvo yo a las miradas inquisidoras de los mayores)
después de la clase,
15 niños
uno por uno
han venido a darnos tremendos besos de adiós...

y eso, no lo cambiaría por nada

cerro cielo

miércoles, 29 de julio de 2009

una pequeña bailarina

me siento una pequeña bailarina,
de pelo recogido y tutú,
en versión newyorkera,
puesto que llevo pantalones con tirantes y zapatillas rojas,
preparada y dispuesta,
nerviosa,
sentada frente al ordenador,
haciendo tiempo.

Digamos que, a veces,
hay días de mierda,
a veces se te escapa el día y descubres que llevas todo el día en casa,
perdiendo el tiempo,
ni siquiera he visto la tele,
sin hacer nada,
o casi nada,
("que no es lo mismo, pero es igual", ya se sabe)
el días se te va,
y es eso,
los días no son lo que parecen,
a veces, qué angustia,
menos mal que existe la posibilidad de que llegue la hora de irse.

Menos mal que a las 20 de la tarde me esperan en danza.
En realidad no, no me espera nadie,
nadie me echaría de menos si no fuera,
pero después del día de hoy,
necesito creer que alguien me espera en algún lugar.

Hay días de mierda.
Me voy con la música a otra parte.

Aquí dejo mi nostalgia, disfrútenla:

martes, 28 de julio de 2009

unos días tranquilos

Hacía tiempo que no posteaba nada. No es que no me hayan estado pasando cosas.
De hecho os aviso que he posteado dos posts más abajo sobre el cerro y los niños (los he separado porque para mí iban separados por días).

Todos los días me pasan cosas nuevas. Pero he estado viviendo de la hermosa cotidianeidad y rutina de un verano invernal.

Levantarme tarde, acostarme pronto. Y mucha cotidianeidad.

Pongo ejemplos de algunas de las cosas que he hecho este fin de semana:

Descubrir las sopas instantáneas knorr (que aquí es como decir tip-pex, porque en realidad me gustan las de otras marcas pero les digo Knorr). Me he vuelto adicta a estas sopas, sobre todo de las de verduras y hoy he probado una de calabazas…que me ha dejado atónita…

Disfrutar de veladas musicales, señuelos (con Nachu y Mari):




Hacer muchos y más, origamis de colores...ya sé hacer pajaritas, barcos, veleros (que no son lo mismo), cajas, garzas...

Ver el cable, porque Cristina goza de ese privilegio, y hemos visto las siguientes películas no sé bien en qué orden: novia a la fuga, el diario de Bridget Jones, Sexo en nueva york (más de un capítulo), In therapy, el diario de Bridget Jones la segunda parte…y bueno os podéis imaginar más por el estilo, que no recuerdo los nombres...

Ir a un supermercado que es una cooperativa de policías donde toda la gente que allí había era policía (e iba con el arma y todo). Me llevó Cristina… Y hacer pascualina (dentro acelgas, cebolla y pimiento picaditos y huevo), en realidad yo sólo limpié las acelgas (ardua tarea que me llevó casi una hora), pero le quedó riquísima a Cris.

Descubrir mi nueva imagen personal y buscar ropa acorde, incluidos los tirantes y el chaleco.

Estar en una galería, es decir, un centro comercial, un shopping, vamos. Y buscar esa ropa. Y fue en domingo. Y Cristina que dice que “no sabes la de gente que va a haber”…oh…no os lo podéis imaginar…aquí las grandes aglomeraciones no existen, de verdad que no. Mi madre estaría encantada de vivir en Uruguay. No os lo podéis imaginar, las grandes aglomeraciones…(y el silencio, porque encima no hacen nada de ruido, son muy tranquilos aquí). Complicado comprar ropa de colores en este país ¿por qué?

Conocer a la loca de mierda, que os la recomiendo encarecidamente: http://lalocademierda.blogspot.com/

Lo mejor de todo. Ir a una fiesta de los amigos de Pao, a casa de Lu y Mariana, gracias gracias por invitarnos. Tomé una idea prestada a la que pienso invitaros cuando vuelva (en época invernal u otoñal…) que es sacar a las 4 de la mañana lentejas con arroz. Además, el cotillón, costumbre común al parecer a todas las fiestas cuando se baila samba. Y mucha música uruguaya vieja.

Pues eso, lo normal en un fin de semana tranquilo.

Cotidianeidad y rutina de un verano invernal.

sábado, 25 de julio de 2009

El cerro: la escuela

9:30 de la mañana
Un frío terrible.
Segundo día del vendaval y la tormenta.

Llegamos a la estación del ómnibus antes.
Hemos quedado con Lolo para ir juntos a la escuela.
Ninguna cafetería con cafetera.
(Aquí no hay café, hay mate y se me olvida.)

Llegamos a la clase, 15 gurises mirando a estas dos chiquilinas que hablan de manera rara (pero les gusta) atentos a la explicación de quiénes somos. Luego, las preguntas de rigor: "¿y no tenéis novio?" "¿y estáis casadas?" "¿y un amigoespecial?"

Y después la presentación: "yo me llamo Ana y me gusta la guitarra" "Ella se llama Ana y le gusta la guitarra y yo me llamo Cristina y me gustan los mapas" "ella se llama Ana y le gusta la guitarra, ella se llama Cristina y le gustan los mapas, yo me llamo Álvaro y me gusta la escuela"... así se fueron presentando todos, Maxi, Mili, Flor (a la que le gustaba aprender), Alison, Toto, Walkiria, Nico, Joana, Gonza, Diego (el fútbol), Cristian, Gisella, Alan (que era tímido y hubo que ayudarle a que nos contara que loq ue le gustaba era jugar al agarrado)...

Maravillosos niños. Entre medias preguntas de otros lugares: "¿Y Sara? ¿No va a volver?", decía Mili. Dios mío...¡¡¡Sara!!! Tengo que escribir un mail para contárselo porque le va a hacer muchísima ilusión. Pero mi impacto fue increíble, a Sara la conozco de Madrid. La misma Sara que estuvo con esta niña en esta escuela...cómo es la vida...

A esto se le sucedió ritmo y movimiento y un montón de niños alrededor de un círculo haciendo e innovando alrededor del espacio.

A falta de poder enseñaros cómo son los niños, pongo un vídeo que hicieron en una escuela el año pasado. No es el mismo grupo, ni escuela pero es el mismo barrio. Me parece que se aprecia bastante bien en el video cómo es el barrio, sus casas, y sobre todo, cómo son los nanos la manera de hablar que tienen, el uniforme de la escuela que todos llevan, incluidas las maestras...
http://miradasdeidayvuelta.blogspot.com/2008/02/blog-post.html

Os podéis imaginar lo feliz que estoy, es más, os aventuro lo feliz que estará ella,
a pesar del viento, el frío que escuece más cuando no toca, y el largo camino hasta la punta del cielo.

Educarte al sur:
http://www.geocities.com/educartealsur/
http://www.geocities.com/educartealsur/paginas/principal.htm

Programa APEX:
http://www.apexcerro.edu.uy/

El cerro, primer encuentro

LLegamos al cerro.

Había conocido a Lolo dos días antes.

El cerro está en un lugar muy elevado, para Montevideo, claro.
Se va en autobús. En el 370 o en el 17. Se toma en el Palacio Legislativo.



Desde casa de Cris hay que subir la Avenida del Libertador hasta el palacio.
Y es calle de viento.

Recuerdo una esquina en San Sebastián donde sucede esto. En todas las ciudades existe. Mi abuela siempre al salir de misa (porque está la iglesia en la esquina fatídica), se cogía fuerte de la falda, del abrigo, la chaqueta, el bolso, se tapaba la cara y se disponía a cruzar por aquella esquina como por en medio de una tempestad de arena.
Eso ocurre aquí.
...¿alguien se ha dejado la ventana abierta? ¡Que hay corrienteeeee!

El primer día que fuimos al cerro, encima, resulta que había vientos de hasta 130km por hora, no sé si eso es mucho pero no paraban de decirlo todo el tiempo en la radio del autobús, y además había riesgo de temporal. No os imagináis...

Subimos hasta allí.



El lugar no me impresionó, la verdad. Me esperaba algo más duro.
Es cierto que, según me contaba Cris, en el cerro todo el mundo va armado
y las palabras de Lolo después del beso de bienvenida que se dan los uruguayos*, habían sido: "al principio mejor vamos juntos desde la estación del ómnibus".

Igualmente, es cierto que no me resultó un lugar agresivo, a pesar del coche del revés, las calles sin asfalto o el caballo en medio de un ¿parque-plaza-lugar?

Lolo se paseaba por las calles del cerro y todos los niños se le acercaban a besarle. "hola, ¿Cómo vas?" Con tanta ternura, ellos tímidos, atentos, otros: "bien, aquí, a llevar a mi hermano"... Costumbre bonita la de educarte al sur, todos se dan un beso al llegar y al marcharse. Cristina se encontró con muchos de los antiguos niños con los que había trabajado, ya no tan niños.

Estuvimos en tres escuelas, En la primera vi a los niños con las "laptops"**, emocionados sentados en el suelo del cole esperando para entrar en clase; en la segunda escuela, que era de educación especial estaban haciendo tortas fritas en la cocina; la tercera, era la Anna Frank, donde volveremos para hacer el taller de teatro (donde hay un policía en el cole todo el tiempo).



Hicimos recorrido por el barrio.
Vi cosas de otras épocas, que ahora están igualmente bonitos aunque habría que repintar. A algunos seguro que os suenan, ¿no?
http://www.geocities.com/educartealsur/paginas/proyecto-signosalsur.htm

El barrio del cerro es lo que viene a ser un barrio.
Un barrio con todas las implicacioens que puede tener un barrio.
Aunque no son del cerro (ni siquiera son uruguayos), y no cantan cumbia sino reggueton, me recordaron.
Y me gustan.
Los barrios, las calles o los lugares donde pertenecemos son un poco así:




Y es que en mi barrio igual no hay playa ni mar,
y en el cerro, tal vez no haya asfalto,
pero mucho cuidado porque...

"el que se meta con mi barrio, me cae mal"

-----------------------------------------
*ojo con los besos a la uruguaya: sólo uno y fuerte, del lado izquierdo. No confundirse porque puede causar algún que otro malentendido

**El proyecto de las laptops:
Increíble: un portátil para cada niño en la escuela (linux, por supuesto): http://www.ceibal.edu.uy/

(En este post las imágenes no son mías, son prestadas del señor internet)

viernes, 24 de julio de 2009

Logo de la entrada

Gracias gracias miles a Verobru y a su amiga Rochi por hacerme el logo y a Cris por colgármelo en el blog y darme la sorpresa....gracias gracias gracias...¡me encanta!

Recuerdo que tenía un post pendiente sobre la gente de Uruguay, todavía no es el momento, pero os podéis ir haciendo una idea...

De nuevo, gracias por ser así.
Qué bien que la gente sea maravillosa, ¿no?

martes, 21 de julio de 2009

Sandro

Antes del viaje me quedé sin contar que habíamos estado en la pelu.

Donde Sandro.

Cristina me llevó a la pelu como se lleva a una amiga: de acompañante.

Hasta ahí, todo bien. Ella me había dicho como dos o tres veces que me enamoraría de Sandro, que me encantaría. Nada más escucharla pensé en la relación que tiene tan extraña esta amiga mía con lo relacionado con su pelo.

Para quien no la conozca es importante entender que su pelo es algo particular. Crece y crece y se termina convirtiendo en un ente en sí mismo. Como un pequeño monstruito. No os digo más que sus amigas de allí, la llaman "pelo" y las de aquí "casco"...

A mucha gente le pasa que tiene relaciones especiales con sus peluqueros. Y no está tan relacionado con la cantidad de pelo que tengas. Éstos tienen la categoría de chamán o psicólogo particular. "voy a la pelu", pero también, "voy donde (Sandro)" o "ésta es mi peluquería". Pensé en Walter y Eugenia. Mi madre y Dani. Jara e Igor. Sagra y Luis. Mamaína y Elise. Carlos y Nicolás. Yo misma tuve uno, Koke, que se murió en accidente. Son los "grandes cocineros" de nuestra cabeza.

Estas relaciones interpresonales entre peluquero y "persona-pelo" se mantienen entre personas necesitadas de algo. No se sabe bien por qué pero de repente estas "personas-pelos-inquietos" dicen: "tengo que ir a la pelu", es más "necesito ir", y es verdad, es imprescindible que vayan... y además, no paran de decirlo hasta que no van. A veces esta necesidad imperiosa está estrechamente relacionada con una situación personal. Me corto el pelo y me cambia el estado de ánimo, o me corto el pelo y cambio yo por dentro, que lo necesito. También conozco quien odia el concepto pelo y tiene que cortarse el pelo muy asiduamente para no tenerlo. Yo misma por ejemplo, me corto según las estaciones(pelo de verano y pelo de invierno). Estoy segura de que cada "persona-pelo-inquieto-necesitado" tiene su propia razón para ir a la pelu. Igual qeu depende también la asiduidad con la que se va a la peluquería-yo voy cada seis meses o así, pero Cris no puede aguantar más de dos-.

El caso es que allí nos fuimos, a la otra punta de Montevideo, dos ómnibus que tuvimos que "agarrar" (ehhhh...) para llegar a la pelu. Ah, porque esto es así, es otra cosa que sucede, da igual lo lejos que esté la pelu, más bien el "pelu"(quero); las hay que incluso hacen 456km para cortarse el pelo. Viento y marea, lluvia, distancia, enfermedad... la pelu es la pelu.

Y llegamos. Y sucedió lo que siempre sucede, porque en realidad, ir a la pelu es todo un ritual.

Llegas, te saludan, besos-besos, los qué tales, abrigos y bolsos, espera un momentito que ahora sale Sandro, Sandro que llega, te levantas, le besas, qué tal, qué tal, pasa por aquí, así es que eres de España, yo tengo un hermano que, qué te vas a hacer, cuánto tiempo pequeña ¿no? (a Cristina a través del espejo), siéntante siéntante, charlita pequeña a través del espejo mi pelo- Sandro (parece que se saluden), o sea que has venido a pasar las vacaciones, ¿y qué te parece Montevideo? ¿te gusta?, bien muy bien, muy a gusto, mientras te toca y despeina, bueno, ¿qué te vas a hacer? Entonces, se van sucediendo los "descárgamelo, por favor", "mira, yo querría algo diferente", el "yo había pensado dejarme melenita" o el "¡lo quiero corto!", después, te miras en el espejo y vas soltando el recopilatorio de adjetivos que habías pensado mientras veías las revistas esperando "atrevido", "moderno", "irregular", "gracioso pero ordenado", "informal y despeinado"... ---- aquí haré un inciso, pues éste es un mometno fatídico y hay que tener cuidado con lo que se dice, sobre todo si es la primera vez que vas a esa pelu---- bueno, ¿qué te vas a hacer? y yo, pues mira pensaba mantener la largura, pero no tengo ninguna forma o sea que hay que cortar, no sé, y feliz y con una sonrisa: "hazme lo que quieras", "confío en ti" ...

Sandro que es más rápido que el viento, como Lucky Luke, me despachó a mí, a una señora y a un "pre" en el tiempo que tardaron en lavar a Cristina el pelo. Las relaciones entre el pelquero y la persona que va a cortarse el pelo son realmente personales. En este caso, la particularidad de la relación radica en que Sandro únicamente corta el pelo despacio cuando es a Cristina.

Ella le dijo bien "prolija", tal y como se muestra Cristina, aunque a veces pierda billetes es muy ordenada, cómo había pensado que se quería cortar el pelo. El flequillito así, un poco más corto por aquí y sto hacia arriba, Él cogió las tijeras y lentamente con mucha delicadeza fue cortándole el pelo poco a poco, midiendo cada paso que hacía, que quedara perfecto, esta oreja con esta oreja, ella cerraba los ojos, él, concentrado, no hablaba, ella sonreía por dentro, tranquila de lo que estaba sucediendo fuera, él la trató con tanta suavidad, ternura, con tanto cariño...

Me dejaron estar mientras él le cortaba el pelo a ella, haciéndoles fotos, sin interrumpir, y les estoy muy agradecida.

Cristina ha conocido a su peluquero.
Él la ha conocido a ella.
Dialogan.
Queriéndose mucho,
como si hicieran el amor,
despacio
cortan el pelo.

Éste es el proceso:











Éste es el lugar:







Ésta es la música que acompañó esa mañana, os la pongo para que completéis el ambiente:



------------------------------------------------------
Pienso que me gustan los peluqueros.

Me gustó cómo trató Sandro a Cris. Le quise por eso.

Me gusta cuando la gente da amor y da porque sí.

También me gusta el ritual.

Pienso que es hora de encontarar un peluquero en Madrid.

Pienso que es una suerte que existan las peluquerías, los peluqueros, las depilaciones, los bares donde tomar cañas, los camareros, los libreros,... para gente como nosotros, sin psicólogos.

Sólo me queda explicaros lo que me contó Cris al salir de la peluquería. Sandro trabaja con gurises sin fronteras (http://www.gurisesunidos.org.uy/), se crió en el cerro y pretende a través de la peluquería hacer ver la posibilidad de salir de allí a los niños. Nos dijo que contáramos con él para el teatro en el cerro. Además, tiene un disco pub de Montevideo bastante famosillo que se llama "la vaca azul" con sala de conciertos y demás.

(El post está dedicado a todas esas personas que nos sorportan, que aman su trabajo y que nos quieren; especialmente a Sandro, gracias por una formidable mañana)

lunes, 20 de julio de 2009

Un viaje dentro de otro viaje

Hemos viajado desde Uruguay, Montevideo, hasta el Norte de Argentina casi haciendo frontera con Bolivia.

Los tripulantes de este largo viaje hemos sido: Paola, Cristina, Nicci y Ana. La mascota ha sido Serafín. La nave viajera, Piturro (Fiat uno gris plateado). El número de días viajados ha sido de un total de 10. Número de Kilómetros totales: 4300km (aprox.)Total de hostales, duchas y camas probadas: 8 (un día de bus).

Han sido 3680 km según los datos y la conciencia kilométrica de la Cristi, que apuntaba todo en un librito de viaje (sin tener en cuenta los km recorridos desde Montevideo hasta Salto en Uruguay donde tomamos el coche- no digo cogimos porque estoy anulando esa palabra de mi diccionario para cuando trabaje con los niños). Si nos pasábamos de los 4000 km debíamos pagar más por el coche alquilado.

El camino os lo muestro, viene a ser algo así:



Es el Norte más norte. Pero como ya sabemos, aquí, norte significa calor (están locos estos del Sur). Así es que han sido unas vacaciones hacia un clima más caluroso, incluso al final del recorrido se pasa por el trópico de Capricornio y hace calor de verdad... (a pesar de la altitud)

[Os podéis imaginar qué revival primaveral, casi veraniego... ¡Qué emoción!]

Llegar a Tucumán, que está más arriba de la ciudad de Córdoba (Argentina), desde Salto en Uruguay fueron un par de días de viaje. Fuimos parando, pero la verdad es que se hizo largo largo. El primer día, además, al llegar a Córdoba un coche nos embistió, en un cruce (entre las calles Armenia y Ucrania, lo recordaré siempre). Tuve además un flashback con Estrasburgo. Todas bien (Paola que iba detrás durmiendo un chichón), pero el coche quedó un poco tocado y jamás pudieron volver a abrirse las puertas laterales del lado derecho.

Para que os pongáis en ruta con nosotras, os voy a poner la música del viaje para que la escuchéis a la vez que lo leéis (en vez de ponérosla al final):



Ha sido un viaje de mucho coche, a lo Telma y Louise y cia. El camino era largo pero las conductoras ágiles. Piturro un campeón. Las carreteras en Argentina son de un único sentido, asfaltadas (algunas, las principales) y llenas de camiones. Los argentinos conducen fatal, dan miedo de verdad. Son un riesgo al volante. Cuando estuve en Portugal, nos decían que tuviéramos cuidado porque conducían mal, y no... los argentinos sí conducen mal. De manera agresiva, imprudente, se saltan dobles rallas...en fin, un primor...

Señal de tráfico cerca de Tafí del Valle en la selva subtropical

Con el susto del golpe, no nos quedamos en Córdoba, ya lo siento Ana, pero nos pareció muy amable la gente de allí y comimos unas empanadas riquísimas...

Continuamos viaje porque los que nos alquilaron el coche nos dijeron que podíamos seguir si queríamos. Así es que desde allí, subimos a Tucumán. Es allí donde empezó realmente nuestro viaje: desde Tucumán hasta Humahuaca. Nuestra idea era llegar ala frontera con Bolivia, a la Quiaca, pero al final no llegamos, porque no nos daba tiempo a volver.

Nos muestro para que nos ubiquéis:


Paola con Nicci, todo un descubrimiento Pao


La Cristi enseñando las calzas naranjas (hasta allí nos fuimos...)


Piturro (después del accidente, un poco dañado)

Ha sido increíble. En general, es un paisaje muy árido y duro pero a la vez impresionante. Digo en general, porque pasamos por un espacio subtropical cerca de Tafí del Valle y porque en Cafayate hay viñedos, pero por lo demás, las montañas y las rocas lo ocupan todo.

Estas montañas no son más altas ni impresionantes que los Alpes. Eso sí son marrones, o de colores, pero muy áridas muy áridas. He pensado que igual se debe a que como todo es tan grande e inmenso es imposible discernir lo grande que es cuando estás allí. Subimos a un puerto con un bus y llegamos a los 4000m y no te dabas cuenta de que habías subido tantísimo.

La verdadera pachamama. He estado en la tierra de Mercedes Sosa y de Atahualpa Yupanqui. Jamás pensé que iba a llegar hasta allí. He visto aridez, desierto, cactus, llamas, los Andes, hojas de coca para la altura, indios de verdad (antiguos quechuas, seguro)...


Cerro de los siete colores, Purmamarca


De camino a la garganta del diablo


cementerio a las afueras de la nada, cerca de Cafayate


Bosque con cactus


Quebrada de Humahuaca (camino de Iruya)


Amaicha del Valle. Lugar con energía de verdad, sensación extraña. Ruinas de Quilmes.

El turismo que hay en esta zona es bastante hippie, o por lo menos va de esto. Me pierdo y soy artista. O soy artesano y hago pulseritas. Entre la gente que habita los lugares hay una mezcla entre por un lado, los hippies que fueron allí a vivir para hacer artesanías y retirarse de la vida y para aproximarse a la tierra de manera espiritual (todo ellos de raza blanca) y por el otro, la dureza de los rasgos indígenas que también se dedican a las artesanías. Y no hay mezcla. Son unos y otros. Unos hablan en inglés, los otros callan y sonríen. Es curioso que en más de una ocasión he visto reivindicaciones identitarias, por ejemplo:


Ruinas de Quilmes


Amaicha del Valle

A lo que iba, el turismo es bastante hippie. Pero de muchas pelas. Así, he observado las siguientes incongruencias, cada a una a su manera.A pesar de estar en medio de la nada, increíble observar cómo la realidad a veces supera la ficción. Os muestro algunos ejemplos, vosotros os hacéis los comentarios propios:







Todo esto me ha hecho pensar en un libro que leí de Marc Augé sobre el turismo, lo he buscado para poneros alguna cita pero la única cita que he encontrado no me ha gustado mucho, la verdad (Marc Augé, El Viaje Imposible: el turismo y sus imágenes- he encontrado este blog sobre el turismo que tiene buena pinta: http://turiscopia.blogspot.com/2008/11/marc-aug-el-viaje-imposible.html)

*hago un receso en la narración, para contaros una cosa divertidísima que pasa en el edificio de apartamentos de Cristina y que está sucediendo en tiempo real a este momento. Cuando alguien se deja el ascensor abierto, la puertecita de metal abierta que cierra el ascensor, éste empieza a sonar como si le fuera la vida en ello para que la cierren. Entonces a cada rato, el timbre suena y la casa se llena de ruido, ¿habré sido yo el último en llegar? porque hay una ley no escrita que dice que el que ha dejado la puerta abierta debe cerrarla. Corriendo a cerrarla en zapatillas o saliendo pronto del toilet... tal y como estés, como te pille... deberás cerrar la puerta para que tus vecinos no mueran por el sonido. Ah es importante la regla de que no es válido salir a cerrarla si no has sido tú quien la has dejado abierta (dice Cristina que una vez estuvo sonando una hora)

Bueno, pues después de estas disquisiciones no me queda más que contaros sobre la comida. Quinoa (Sergio, que compré en un mercado toda feliz y que sabía de su existncia gracias a ti), llama (Cristina por lo menos se ha comida una pata en este viaje), humitas, tamales... todo rico y nutritivo.

Volvimos de Argentina sin la gripe a pesar de que efectivamente están bastante colapsados. Bibliotecas de los pueblos cerradas, en Córdoba cerrados los boliches, la escuela todavía de vacaciones. Al parecer, como han cerrado los lugares masivos de cultura para la gente, el estado ha financiado una maleta de la cultura para los que se queden en casa: cds, dvds, libros...como explicaros lo que me parece de demagogia, porque no sabéis la de pobreza que hemos visto sobre todo en los cinturones de las ciudades más al centro (en el Norte no había tanta pobreza). Yo por mi parte me he vuelto adicta al alcohol en gel, ¿por allí tenéis? da un gusto echárselo... probad y restregaros todos con él...


(qué cosas lo de la gripe que a medias entre la confusión, el miedo y el caos, ¿para qué? me pregunto. ¿Cómo lo estudiaremos en los libros de historia en el futuro?)

-------------------------------------------------
De vuelta en Monteivideo:

Cuando Cristina me contó que nos íbamos de viaje, yo no había asimilado bien lo que eso quería decir. Efectivametne yo ya estaba de viaje, así es que pensé que no iba a notar la diferencia. Cuando llegué a Montevideo no tenía la sensación de estar de viaje, sino de estancia, y es diferente para la cabeza. Ahora sí, ahora sí que he viajado y he sentido el viaje. Con la comida, el mate, los alfajores, la comida de fuera, el continuo probar y gustar, pensar mirando paisajes, el sentir extrañeza, conocer lugares nuevos, gente diferente... ¿y hacer turismo?

Un viaje dentro de otro viaje que todavía no ha terminado.

jueves, 9 de julio de 2009

(post fuera del viaje)

Este post es a cuento de que he recibido numerosas llamadas de atención de algunos de mis más queridos allegados a causa del tono generalizado del blog.

Melancólica. Creo que en realidad siempre.

Una vez me dijeron "me gustas porque eres melancólica, tu mirada". Suena feo, lo sé. Pero también es cierto. De toda la vida. Esa mirada.

He buscado qué es melancolía. En griego significa "bilis negra". Tal vez por eso yo sea de estómago y no de cabeza.

El RAE dice:

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.

2. f. Med. Monomanía en que dominan las afecciones morales tristes.

Creo que en lo que a mí se refiere hace más alusión la segunda definición que la primera. Puede que sí, que sea de moral triste. Pero para nada padezco el no disfrutar de la vida, sino más bien me aproximo a lo contrario. Soy fácil de conquistar.

Mejor darle rienda suelta como a un perro, que no engañar.

En esta ocasión, el viaje era lo de menos.
Es un viaje a ninguna parte.
Necesitábamos unas manos, un hombro, una cabeza. Ojos.
Los 9000 km daban lo mismo.

Cito al armario:

Patalu se va a Uruguay para dos meses... a colaborar en una escuela... pero creo que es irrelevante el a qué, porque no resuelve el para qué. Creo que "el viaje" es más al estilo de Kerouak: El año pasado se produjo una ruptura en sus principios y patalu tiene que encontrar su camino. Por las cosas que dice, es la etapa que le toca vivir... dos meses a nivel personal pueden ser o un instante o una eternidad.


Me gusta esta cita porque es en realidad lo que es.

Y ahora, por favor, acompáñenme,
apaguen sus móviles,
cierren la puerta con pestillo para que no les interrumpan,
suban el volumen del sonido, al tope,
quítense las zapatillas de estar por casa y lo que les moleste,
levántense de la silla del ordenador,
¿están?
denle al play,
y bailen hasta no poder más,
vuélvanse locos

(y si lo necesitan, desplómense en el sillón...)



Sonrisa sonrisa sonrisa

(Este post está dedicado a mi madre)

*El sabor de la película que vi ayer me hizo pensar mucho en mi sabor (Antonia).

miércoles, 8 de julio de 2009

Café

Buenos días para nosotros y buenas tardes para ustedes,

Esta mañana hemos hecho una cosa maravillosa... tomar café...mmmmm... no nescafé, sino café...¡del de verdad!




Así en breve, antes de ayer, otra serie que no está mal que es sobre un psicólogo y su consulta, el terapeuta, creo que es. (Con cenita de tortilla de patata mejorable para Pao y Carlos). En los capítulos van a visitarle y le cuentan su historia. Tal vez exista en España esta serie pero como no tengo tele pues no la había visto. Ni sabía de su existencia. El caso es que en la serie cada día es "a tiempo real", dicen, una sesión. Yo vi una de una mujer que abortó y que llevaba sin poder tener hijos x años y resulta que se queda embarazada.

De todas maneras, me gustó más la de la Cecilia y el Sbaraglia. Es más romántica en todos sus sentidos. Todavía no han colgado del youtube el capítulo de la muerte...tremendo...

Cristina me llevó a conocer un sitio para comprar bragas, tiendas Montevideo...un aparte. Las bragas, os podéis imaginar. Colgaré foto tal vez.

Estuvimos en el Torres García. Ya os contaré en otro post exclusivo.

Compramos cafetera y café.

Ayer noche, mates y cenita con las chiquilinas, las amigas de Cris (que la cuidan un montón).

Soy breve que nos vamos a cortar el pelo.

Preparamos el viaje que iniciamos el viernes, Norte de Argentina.

A ver si allí hace mejor tiempo, porque aquí el Norte significa calor...
¡cómo no me voy a volver loca!

(Cristina ha señalado que esta foto era necesaria)



(este frío que me atraviesa la espalda, hálito de afuera)

Quedan pendientes para otros posts:
el mundo aquí parece que se ha quedado en tiempo pasado: el envoltorio de la cafetera y el Torres García
los montevideanos, la gente
los inmigrantes españoles: los gallegos y los canarios (los italianos)

martes, 7 de julio de 2009

El frío del otro lado

Efectivamente hacía frío.
Salí del avión y efectivamente, hacía frío.
Sí, en el lado de aquí están de invierno.
Lo corroboro.

El caso es que nunca me había parado a pensarlo.
O si lo había hecho, nunca lo había padecido.
Y como hasta que no padeces, parece que no sientes, pues eso.

Nunca había pensado qué es el frío.
Más bien, no qué es, sino qué significa.

El tiempo lo hace todo y lo es todo.

Aquí "están de invierno" y eso significa muchas cosas.

Significa que aquí no hay hojas en los árboles.
Que está todo seco y marrón. No hay verde de primavera, ni amarillo de verano.
También quiere decir que llueve mucho, se te mojan los pies y estás incómoda.
Quiere decir que estornudas y coges constipados.
Aquí hay pelos largos. Nadie con ánimo revuelto de verano, ni tan siquiera de primavera. Las calles están desiertas cuando anochece.
Aquí a las 18, por supuesto es de noche, porque su día más corto es el nuestro más largo.
Es el gorro y la bufanda.
Volver a sudar por la calle de tanta ropa que llevas puesta cunado andas rápido.
Volver a odiar llevar tanta ropa y vestir como el hombre de Michelin.
Hay orejeras rosas.
La comida también es diferente. Aquí ahora toca puchero, cafés calientes, carnes abundantes,comida bien grasa para poder pasar mejor el frío.
Yo misma me he pasado del vino a la cerveza.
Es el vaho en los cristales de casa.
Es andar por las calles y soplar y hay vaho de mi cuerpo en la calle: ¡hay vaho!
Todo el mundo trabaja. Están preparados para trabajar.
Ahora son vacaciones de invierno pero es menos tiempo y es completamente distinta la sensación. A ellos les queda todavía dos trimestres para las vacaciones y el final de curso (el del invierno y la primavera).
Las sensaciones, el olor. Aquí huele a leña, a chimenea, a hoja seca, a aire, a comida caliente, a frío. Con este tiempo quiero que las calles estén llenas de luces y las tiendas llenas de regalos, pero no es Navidad y no lo entiendo. Dicen que su Navidad es en bikini. Seguro. Pero yo no entiendo nada.
El frío también es la nostalgia. La melancolía.
Es época de pelis, de leer libros en casa, de ir al cine.
Las ganas de estar en casa. Las ganas de recogerte. De pensar. De mirar por la ventana (aquí, todas las ventanas están cerradas). De recoger castañas y hojas secas. O dar un paseo por la playa cerca del mar (que no río) con el abrigo y la bufanda.

Cambiar de un estado a otro se aproxima a la locura. Pensar en los vestidos, las sandalias, el balcón abierto de par en par, el sol, yo pensaba no pillar más resfriados, tomar helados, andar descalza por casa (me he tenido que comprar unas zapatillas de borreguito), las terrazas llenas, las cañas, el ruido de las casas cuando paseas por la calle porque están las ventanas abiertas, el día descubierto, las noches con gente...

Es también época de nostalgias y recuerdos. De vuelta para mí, pensar en que "ya ha pasado un año desde que..." cuando no ha pasado un año porque todavía estamos en julio o tener la sensación de prepara la vuelta al cole cuando todavía no toca.

Cuando la mitad de la vida está alegre y feliz por la inspiración del tiempo, la otra mitad está siempre sumida en una pequeña tristeza melancólica.
Cuando en una mitad hace fría, en la otra hace calor.
Cuando en una mitad es de noche, en la otra es de día.
Cuando unos desayunan, otros comen o cenan.
(Me pregunto si va parejo a que unos tienen mucho y otros tienen poco).

Es incomprensible. Mi cerebro lo asume como puede.

Sé que esto es una tontería porque no en todos los países es así.
No en todos hay estaciones. Lo sé.
Pero sólo quiero dejar constancia del estado esquizofrénico en el que me encuentro, además de dejar constancia de que el tiempo acarrea una serie de sensaciones con él que le son inseparables; así, para mí, la Navidad, mirar por la ventana cuando llueve o estar melancólica están estrechamente unidas con el frío y sin embargo, el buen humor, el buen rollo o las ganas de correr bajo la lluvia torrencial se unen con el buen tiempo.

Las cuestiones culturales que lleva implícito el invierno han aparecido de repente en mi ser.

Así que, como estamos en invierno, os pongo una canción propia (espero que os guste en vuestro verano y os llegue algo del frío).

Ahora sí, por fin puedo decir y sentir "esa corriente de aire".



(Me pregunto si se pueden controlar estas sensaciones para que no aparezcan con el tiempo que les "correponde" y así poder sentir ganas de correr, gritar, bailar y poner la música alta como en verano...)

domingo, 5 de julio de 2009

Domingo festivo





(Desde el cuarto de Cristina)








(Asado en casa de Vero, con Vero, Mari y Nachu)

___________________________________________________________

Éstas son las imágenes de hoy.

Las cuelgo un poco así, sin más.

Por la mañana feria de cosas, tampoco tengo imágenes, pero ya haré(como el rastro, pero de verdad, del antiguo, mama)- he pensado en acumulación originaria y en la casita. Alguno y alguna sé que hubierais disfrutado un montón.

Comida: ¡¡¡ asado !!!

Noche: serie en casa en unión. Os recomiendo, aunque tiene errores. Rica cena.
Epitafios (por supuesto... Cecilia Roth y Sbaraglia)
http://www.youtube.com/watch?v=WAqDyTeb_xI


Aquí, las cosas, y la vida, da la sensación de que son auténticas, y antiguas, al mismo tiempo. Como vivir en otra época. En ese momento de las pelis de los 70. O así por lo menos me imagino yo que debía ser.

Llegada a Montevideo

Bueno, pues por fin llegué.

Antes de llegar, de todas maneras, ocurrieron cosas.

El viernes, Eugenia me prestó para el viaje la típica riñonera esa que se usa para cuando llevas un montón de dinero porque tu banco desconfía de ti para hacerte un crédito, y te vas a un país extranjero. Ahí guardé del dinero.

En este punto, quiero dejar aquí constancia de la paciencia de mi amiga Eugenia, a la que he dejado el cuarto que va a ocupar, hecho un desastre (tendría que colgar una foto del cuarto, pero no tengo, lo siento).

Empezó la cuenta atrás.

Al aeropuerto fui con tiempo, gracias, Jara.

Me subí al avión, muerta de miedo. Pero la verdad es que con la capacidad que tengo de dormir... no sé por qué me preocupo. Me dormí el viaje entero. El caso es que justo antes de llegar de repente oigo por la megafonía: "si alguien ha perdido un sobre que por favor se lo diga a alguien del equipo azafático; repetimos, si alguien ha perdido un sobre que por favor lo diga". Entre medias del sueño me llega una ligera idea del exterior, ¿un sobre?, ¿llevo yo un sobre? Sí, llevaba un sobre. Pero no. Está bien guardado. En su sitio. Me toco la pantorrilla. Mi amiga Eugenia me ha dado una bolsita muy apañada y mi sobre está bien guardado. Pero un sobre... justo un sobre... ¿cuánta gente llevará sobres en este avión? voy a mirar por si acaso... Me toco la bolsita, meto la mano...y de repente..me siento la pierna... noooooo, la bolsita estaba rota.....Efectivamente: el sobre no estaba en mi muslo. Increíble, la carterita estaba llena de agujeros... (1500€- Gracias por pensar en separar el dinero)... A veces no me soporto... Pero bueno, recuperados. Menos mal que no fue en la calle, que fue en el avión y que un amable uruguayo los devolvió.

El caso es que llegué.
Al salir del avión. Frío de invierno.
Frío de verdad.
Es cierto, en este lado hace frío de invierno. De invierno de verdad.
Parece mentira. Fue realmente divertido y de las cosas más sugerentes que me han pasado desde hace tiempo. La gente en el avión iba vestida con chanclas y de repente al salir iban todos con abrigos de pieles. Es una buena película, el antes y el después. Una foto subiendo al avión todos de verano y otra bajando... habrá que pensarlo. Puede dar para una peli muy absurda, ¿no?

El caso. Miedo de pasar la frontera con el chorizo y el jamón. Pero nada. Pasé. Nada más llegar recibo un mensaje de Cristina: "estoy malita, un virus. Te va a buscar mi amiga Mariana, leva un gorro negro. Prometo pagártelo, lo siento". ¡La pucha!, que diría Mafalda. Con el mal cuerpo que llevo y encima la Cristi no viene. No pasa nada.
Veo a una chica con gorra negra, y sí es Mariana, que sujeta una hoja de papel que pone "Ana Guerra". "Hola, ¿Mariana?" "Hola, tú, Ana, ¿no?" Besos, besos. Pues sí, la Cristi está mala...salimos, vamos al coche...y de repente alguien me toca..."la Cristiiiii" Abrazo fuerte fuerte fuerte...entre maletas, mochila, nervios, cansancio y por supuesto, mate....

Y entonces sí, ahora sí, cogemos el coche dirección casa de la Cristi con matecito y bollitos, en el Chevete (Chevetete) de Mari. Os pongo una foto:



(Un elemento increíble de Montevideo son los coches, a ver si consigo hacer fotos también de los coches, que merece la pena. Y ya os contaré).

Bueno, pues eso, que llegamos a casa de la Cristi. Mari se fue (la veríamos más tarde; que aquí lo que pasa es que continuamente ves a la gente una y otra vez. Quedas, desquedas, quedas otra vez, te separas, y otra vez vuelves a quedar otra vez).

A eso de las 10 de la mañana de seguido nos fuimos a la feria, el mercado donde se compra. Hicimos comida (la Cristi que me está mimando a mí).

La Cristi se fue a jugar al fútbol y yo ya no podía más. Así es que siesta con Nici.

Después, vino otra amiga de Cris, que reaparecería más tarde, Vero Puchnick. De aquí en coche con Vero y con otra Vero, Brun, a un lugar maravilloso a un espectáculo donde había tanto niños como grandes muy hippie muy hippie...(cabaret, reciclaje, samba, claqué, señores andando por la pared), linkeo:
http://latasonica.com.uy/

De ahí-aquí, un vino y jamón.

Y tá, como dirían acá.

A la cama que yo ya no podía más.

Me quedan para otros posts (cuando me sepa más os cuento):
ciudad de Montevideo
coches
las ferias
los espectáculos, la música